PAISAJE MINADO, DIBUJANDO LA DESTRUCCION DE OTRO TIEMPO

Vistas de la instalación en el Museo LABoral Centro de Arte y Creación industrial de Gijón.


Instalación (vídeo, dibujo, fotografía). Vídeo proyección monocanal sobre muro con banda sonora original, gabinete de seis dibujos a láser y una impresión digital sobre tabla de madera y estructura de hierro, Asturias, 2014.
Producido en Plataforma 0. LABoral Centro de Arte y Creación Industrial (Gijón)para la Exposición Aprendiendo de las cuencas (28/9/2013 - 23/02/2014)

Agradecimientos: Cecilia Sancho, Nacho Ruiz&Sara López (eZone), Marcos Martinez (Remine.doc), Rocío García&Juan Palacios (Asociación Cultural Santa Bárbara), Pedro Fandos, Nano Mendez, Archivo Asturiana de Zinc, Sergio Renchueles&Luis Díaz&David (FABlab), Benjamin Wëil &Patricia Villanueva &Rocío Gracia y todo el equipo de LABoral:


Esta obra nos presenta el inquietante territorio subterráneo de las cuencas del río Nalón y Caudal como un paisaje minado, destruido poco a poco, consumido y reventado (física, económica y socialmente) por la explotación minera. Este paisaje interior repleto de minas ocultas, conforma en la sombra la morfología del manto verde astur contemporáneo sin que apenas podamos imaginarnos lo que hay bajo él. Los apabullantes castilletes que asoman entre zarzales y robles son tan sólo pequeños hitos en comparación con las inmensas infraestructuras y construcciones interiores, decenas de pozos,
chimeneas y cientos de kilómetros de galerías escondidas bajo las montañas asturianas.

A los profanos procedentes de otros lugares, que queramos hoy adentrarnos en estos controvertidos paisajes ocultos, tan sólo nos quedan la imaginación, los mapas técnicos y las vivencias de las gentes que viven en este complejo lugar. Así, “Paisaje minado, dibujando la destrucción de otro tiempo” representa el paisaje cultural de las cuencas mineras asturianas a través de la recreación de las antiguas cartografías, planos de labores, esquemas de explotación y documentación técnica procedente de los archivos de geólogos, topógrafos e ingenieros de minas y como no, de los testimonios de los hombres que han “minado” con sus manos y esfuerzo aquellos cientos de “criaderos de carbón” procedentes de otro tiempo geológico.